- La tecnología de control solar inteligente, desarrollada por el centro tecnológico y patentada en 35 países, se adapta en tiempo real a la intensidad de la luz solar gracias al uso de nanomateriales
- En plena crisis climática, el sistema consigue bloquear el calor en verano y aprovecharlo en invierno, mejorando además el confort en el interior del edificio
- El investigador principal, Michele Manca, destaca que el tejido urbano necesita «innovaciones sostenibles con amplia aceptación social y económica» para afrontar la descarbonización
En un contexto marcado por el aumento de las temperaturas globales y la necesidad urgente de reducir las emisiones de CO₂ en el ámbito urbano, el centro tecnológico Leitat ha desarrollado y patentado una tecnología pionera que augura transformar la forma en que gestionamos la energía y el confort dentro de los edificios. Se trata de un sistema de vidrios inteligentes basado en tecnología plasmocrómica, capaz de adaptarse automáticamente y en tiempo real a la intensidad de la luz solar.
La innovación, que ya ha sido protegida legalmente en 35 países, actúa como un regulador dinámico de la energía solar entrante. En los meses más cálidos del año, las ventanas bloquean la radiación térmica no deseada para evitar el sobrecalentamiento de los interiores. Por el contrario, en los días fríos de invierno, el vidrio permite el paso de la radiación para favorecer el confort térmico natural, reduciendo drásticamente la dependencia de los sistemas de calefacción y aire acondicionado.
Ciencia de vanguardia activada con bajo voltaje
El secreto de esta tecnología radica en la utilización de nanomateriales plasmónicos integrados en el mismo vidrio. Estos materiales reaccionan de forma inteligente a estímulos eléctricos de muy bajo voltaje -se pueden activar con una simple batería de 3 voltios-, cambiando el estado óptico y la opacidad del vidrio en cuestión de pocos minutos. Además de regular la temperatura, el sistema es capaz de optimizar la luz natural y eliminar los deslumbramientos molestos, mejorando el confort visual del usuario. La ventana se regula a través de un sistema de control inteligente que tinta y despeja el vidrio basándose en un algoritmo predictivo y datos meteorológicos en tiempo real.
Los resultados de las pruebas realizadas demuestran un impacto directo en la sostenibilidad y la economía doméstica y corporativa: se estima una reducción del consumo energético anual de más del 35% (sumando calefacción, refrigeración e iluminación), acompañada de una mejora del confort térmico y visual en todas las condiciones climáticas y en cada momento del día y del año.
Impulso y colaboración en I+D+i
Este hito tecnológico se ha consolidado gracias al impulso de proyectos estratégicos de investigación como Smartlux, liderado por el propio centro tecnológico con el objetivo de llevar los nanomateriales de última generación hacia aplicaciones de mercado reales. Asimismo, este tipo de desarrollos posicionan a Leitat al frente de la innovación industrial de España y Europa, colaborando estrechamente con redes como la Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit) para acelerar la transferencia de soluciones limpias y eficientes hacia el sector de la construcción y el diseño urbano.
Del laboratorio al mundo real
Lejos de tratarse de un simple concepto teórico de laboratorio, esta tecnología ya se está testeando con éxito en diferentes edificios demostrativos en toda Europa, así como en aplicaciones experimentales para el sector del transporte, lo que demuestra su viabilidad a escala industrial.
Michele Manca, investigador principal del proyecto en Leitat, señala la relevancia de esta patente en el momento actual: “El mundo se enfrenta al reto de la descarbonización. El cambio climático nos impone implementar innovaciones sostenibles que cuenten con una amplia aceptación social y económica. En Leitat estamos firmemente comprometidos a reducir la huella de carbono de los entornos construidos, optimizando al máximo recursos naturales tan nuestros como la luz del sol”.
Con este objetivo, Leitat reafirma su compromiso de transferir la investigación científica de alto nivel hacia soluciones prácticas de la economía real, ofreciendo una herramienta clave para diseñar las ciudades sostenibles y los edificios inteligentes de las próximas décadas.



